Perdida de hueso dental. Mejor conocida como reabsorción ósea.

Image

¿Por qué perdemos hueso dental?

¿Es posible recuperar el hueso perdido?

Nuestro cuerpo es capaz de regenerarse satisfactoriamente y a una velocidad considerable a lo largo de nuestra vida.

Mientras se es más joven, más rápido se regenera nuestro cuerpo.

Hasta antes de los treinta años el cuerpo se puede regenerar aceleradamente y mientras más nos vamos acercando al tercer piso, esa aceleración va disminuyendo. Por lo que nos resulta un poco más difícil recuperarnos de alguna lesión, una enfermedad o hasta de una desvelada.

Y de manera inequívoca estos estragos también tienen consecuencias en nuestra boca. Quizá nunca lo has pensado, pero así como se van debilitando y desgastando los huesos de otras partes del cuerpo, el hueso que da soporte a nuestros dientes también corre el mismo riesgo.

¿Y qué nos pone en peligro de perder este hueso?

Por supuesto que la edad es importante y no se diga la higiene bucal.

Siempre se recalca de manera quizá exagerada sobre las visitas al dentista, la técnica de cepillado o el uso del hilo dental. Pero nunca está de más hacer caso a estas llamadas de atención, cuando está de por medio nuestra salud. Pues tratándose de nuestro bienestar nunca es sobrado pensar en mantener o recuperar una buena salud.

Otro factor muy importante es, cuando se ha perdido una pieza dental y no se ha hecho el remplazo de ese diente con algún implante. El hueco que queda, poco a poco empieza a provocar que los dientes aledaños se muevan, que la zona afectada al no tener algo que sujetar se vaya debilitando y empiece la reabsorción ósea. Con la posibilidad de que se vean comprometidos más dientes.

La piezas removibles también pueden provocar la perdida ósea, ya que al no estar fijos y estar haciendo fricción entre la pieza y la encía, van deteriorando progresivamente la zona. Ya que hay ocasiones en las que los pacientes por pena o desidia no hablan con su doctor respecto a las molestias que su prótesis les puede ocasionar. Y lógicamente algo empieza a fallar.

Hay que prestar atención si se presenta inflamación o infección en las encías (periodontitis, gingivitis), ya que estás afecciones nos pueden llevar a perder piezas dentarias y posteriormente si no se trata, reabsorción ósea.

Si notamos o sentimos que nuestros dientes se mueven, si sentimos dolor aunque sea leve, si al rededor de nuestros labios se empiezan a formar líneas como las de las personas muy mayores. Es momento de tomar cartas en el asunto.

Si crees que algo raro está pasando en tu boca, no dudes en llamar a tu dentista para solicitar una consulta.

Y te anticipamos que si se acude a tiempo con el especialista, es probable que te sugiera una intervención en la que uno de los posibles tratamientos podría ser, el injerto de hueso.

¿Hueso? Así es, se trata de un injerto de hueso artificial que es compatible con el hueso natural. Y si todo resulta favorable, podrías solicitar un implante que te ayude a recuperar el diente perdido, si así se requiriera.

Claro que antes de iniciar con este tratamiento, se deben atender los problemas que dieron como resultado la reabsorción ósea. Y hacer la correcta evaluación y diagnóstico.

En Bukal tenemos la misión de que nuestros pacientes recuperen su salud, seguridad y bienestar bucal.

Con la ayuda de nuestros expertos podrás iniciar el proceso para tener una boca sana. Porque cuando tú sonríes, nosotros sonreímos.

Paola Velázquez Molinero
Asistente en salud dental


Regresar al Blog