¿Cuál es el mejor momento para iniciar la limpieza bucal en los pequeños?

Lavar los dientes es un hábito que se debe adoptar desde una edad temprana.

Los dientes de leche son tan importantes como los dientes definitivos.

La higiene bucal no es una práctica que se debe hacer solo cuando los menores han completado la etapa de mudar dientes.

Contrario a lo que muchos piensan, la higiene debe comenzar desde que son bebés, es muy importante que desde el primer mes de nacimiento se le limpien las encías.

Una manera de hacerlo, es que después de alimentarlo, se puede usar una gasa húmeda con agua potable. Posteriormente se debe pasar por las encías, suavemente y con mucho cuidado de no lastimar al pequeño.

Quizá las primeras veces será un poco molesto para el bebé, pero con el tiempo se irá acostumbrando.

Alrededor de los seis meses de edad, empiezan a brotar los primeros dientes y el cuidado de limpieza puede seguir siendo el mismo que en los meses anteriores. Seguir usando una gasa para la limpieza. Es importante que la gasa que se use esté siempre limpia.

Cuando en pequeño tenga más brotes el método de limpieza deberá cambiar, ya que  con cada diente que sale, aumentan las probabilidades de que las caries también empiecen a aparecer. Por lo que es momento de llevar al nene a su primer visita al dentista, esto solo para ver que el desarrollo dental va en orden.

En esta visita el doctor revisará que no haya ningún problema con las encías y los dientes que ya han brotado y recomendará el cepillo y pasta adecuada para seguir con la limpieza.

Por lo general se recomienda un cepillo de cerdas muy suaves y una pasta dental con muy poco flúor, sabor agradable y que no es necesario enjuagar.

Si se complica que el bebé se deje cepillar los dientes, puedes dejar que juegue con el cepillo en su boca, siempre bajo supervisión para evitar que pueda hacerse daño.

Alrededor de los tres años, los pequeños ya cuentan con la mayoría de sus piezas dentales. Para que empiecen a formar el hábito del cepillado y sea algo agradable y no un suplicio, empieza a cepillar tus dientes junto a él y frente al espejo, así empezará a imitar la actividad. Ve explicando cómo se debe cepillar cada diente y al finalizar puedes tomar su cepillo y hacer el lavado tú mismo para complementar.

Cantarle mientras le ayudas con el cepillado es un tip que te ayudará para que se divierta y lo disfrute. Recuerda qué: 

“Los dientes de arriba se cepillan para abajo

los dientes de abajo se cepillan para arriba

y todos muy limpios vamos a quedar

y todos muy lindos nos vamos a poner” ????

Prevenir es la mejor manera de hacer que las visitas al dentista no sean un martirio para tus pequeños. Y en las clínicas Bukal contamos con el mejor equipo especializado en odontopediatría que ayudará a sonreír a tus pequeños. 

Porque cuando tú sonríes, nosotros sonreímos.

Por Paola Velázquez Molinero
Asistente en salud dental